El alcalde de Santa Ana, Juan José Vargas, reconoció durante la sesión del Concejo Municipal de este martes que las paradas de autobús ubicadas frente a la Escuela Ezequiel Morales, en Piedades, sí cuentan con la autorización oficial del Consejo de Transporte Público (CTP), por lo que anunció que volverán a colocarse los rótulos que habían sido retirados días atrás.
La decisión representa un cambio con respecto a la posición expresada previamente por la Alcaldía, cuando se indicó que las paradas eran ilegales y que, por recomendación de la Junta Cantonal Vial, debían ser eliminadas con el objetivo de mejorar la circulación vehicular en el sector.
Tras el retiro de las paradas, vecinos de Piedades manifestaron su desacuerdo y realizaron gestiones ante el CTP para verificar la condición de estos puntos de ascenso y descenso de pasajeros. Paralelamente, este medio también consultó el visor oficial del CTP, donde las paradas aparecían registradas como autorizadas.

Durante su intervención en el Concejo Municipal, el alcalde explicó que el pasado 14 de julio la Municipalidad remitió un oficio al CTP solicitando una aclaración formal sobre la legalidad de la parada ubicada frente al centro educativo. Además, indicó que la decisión inicial de retirarla respondió a solicitudes planteadas por un sector de la comunidad y al acuerdo adoptado por la Junta Cantonal Vial.
Posteriormente, la empresa de autobuses Tapachula recibió una respuesta oficial del CTP, en la que se concluye que los puntos de parada consultados «se encuentran debidamente autorizados por este Consejo» y que la institución «no ha autorizado ningún cambio o eliminación de tales puntos».
Tras conocer ese documento, el alcalde afirmó que instruyó a la empresa para que retomara las paradas en ese sitio y anunció que la Municipalidad reinstalará la señalización correspondiente.
«Lo correcto es que sigan parando ahí y nosotros mandaremos a poner el rótulo nuevamente», expresó Vargas durante la sesión.
El jerarca municipal señaló que, aunque la Alcaldía aún no ha recibido oficialmente el oficio del CTP, decidió actuar con base en la copia remitida a la empresa de transporte.
Asimismo, tanto la Municipalidad como la empresa Tapachula coincidieron en la necesidad de solicitar al CTP un estudio integral de las paradas de autobús en la zona de Piedades, con el propósito de analizar posibles mejoras que permitan reducir la congestión vial sin afectar el servicio de transporte público.
El caso generó una amplia discusión entre vecinos del distrito, quienes defendieron la permanencia de las paradas por considerar que son esenciales para la movilidad de estudiantes, personas adultas mayores y usuarios del transporte público.




















































