La autopsia practicada a la nicaragüense Juneysis Merlo, quien residía en Salitral, confirmó que su fallecimiento fue producto de un homicidio por asfixia ocasionada por compresión en el cuello.

De acuerdo con el informe forense, la causa de muerte fue una «asfixia por compresión extrínseca del cuello«, provocada por una fuerza externa que obstruyó las vías respiratorias. Entre los hallazgos más relevantes, los especialistas identificaron una fractura en el cartílago cricoides, ubicado en la laringe, lesión que resultó determinante para establecer el mecanismo del fallecimiento.

Los médicos forenses señalaron que el avanzado estado de descomposición del cuerpo dificultó parte de los análisis, por lo que fue necesario apoyarse en otras evidencias internas, como las lesiones en los cartílagos de la laringe, para confirmar la causa de muerte.

El cuerpo de Merlo fue localizado dentro de una propiedad vinculada al principal sospechoso del caso, quien corresponde a su expareja y padre de sus dos hijas. Según la estimación de los forenses, el hallazgo ocurrió unas dos semanas después del fallecimiento.

Paralelamente, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) analiza miles de videos obtenidos durante la investigación. La defensa de la familia solicitó revisar este material junto con especialistas para determinar si contiene información relevante sobre los hechos ocurridos antes, durante o después de la muerte de la joven.

Los representantes legales de la familia también buscan establecer si existieron conductas de vigilancia o control previas al crimen, una hipótesis que forma parte de la investigación y que deberá ser confirmada por las autoridades judiciales.

El caso continúa en investigación mientras las autoridades analizan las pruebas forenses y digitales para esclarecer las circunstancias exactas de la muerte de Juneysis Merlo.