Las enfermedades transmitidas por alimentos continúan siendo una de las principales preocupaciones de salud pública a nivel mundial. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 200 enfermedades pueden originarse por el consumo de alimentos contaminados con microorganismos como Salmonella, Escherichia coli (E. coli) y Campylobacter, capaces de provocar desde trastornos gastrointestinales hasta complicaciones neurológicas e inmunológicas.
En Costa Rica, la situación también genera preocupación. Durante 2025, el Ministerio de Salud investigó 20 brotes relacionados con enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) y enfermedades diarreicas agudas (EDA). Además, en 2024 se contabilizaron 487.182 casos acumulados de enfermedad diarreica aguda en el país.
En el marco del Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos, la OMS hizo un llamado a todos los actores de la cadena alimentaria para reforzar las medidas que garanticen la seguridad de los productos que llegan a los consumidores.
La cadena de supermercados Auto Mercado destacó la importancia de mantener controles rigurosos en todas las etapas del proceso alimentario. La empresa indicó que brinda acompañamiento a productores nacionales para el cumplimiento de estándares de calidad y realiza auditorías periódicas para verificar su aplicación.
Asimismo, informó que en sus puntos de venta emplea sistemas digitales para monitorear temperaturas de refrigeración y protocolos de limpieza, desinfección, cocción y enfriamiento, con el objetivo de prevenir riesgos que puedan afectar la inocuidad de los productos. La compañía también capacita anualmente a su personal y ejecuta más de 1.100 auditorías relacionadas con la seguridad alimentaria.
La nutricionista Priscilla Leiva Beeche recordó que la inocuidad es el requisito fundamental de cualquier alimento. “El primer requisito que debe cumplir un alimento es ser inocuo. Si no es seguro, el cuerpo no puede aprovechar adecuadamente sus nutrientes ni su valor alimenticio”, señaló.
Los especialistas enfatizan que una parte importante de los riesgos asociados a enfermedades alimentarias se genera en los hogares debido a prácticas inadecuadas de almacenamiento, manipulación y preparación de los alimentos.
Entre las principales recomendaciones se encuentran refrigerar los productos perecederos lo antes posible después de la compra, evitar lavar los huevos antes de almacenarlos, mantener las carnes en su empaque original y descongelar los alimentos de forma segura en refrigeración o utilizando métodos adecuados.
También se recomienda cocinar completamente carnes, aves y pescados hasta alcanzar temperaturas internas seguras, evitar la contaminación cruzada mediante el uso adecuado de utensilios y superficies limpias, refrigerar rápidamente los alimentos cocinados y prestar atención a las fechas de vencimiento de los productos.
Las autoridades y especialistas coinciden en que la adopción de estas medidas sencillas puede contribuir significativamente a reducir el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos y proteger la salud de las familias costarricenses.




















































