Un informe técnico del Cuerpo de Bomberos incorporado al expediente judicial que investiga la explosión ocurrida el pasado 7 de marzo en la planta gasera Blue Flame, en el distrito Pozos, concluyó que las instalaciones presentaban 16 incumplimientos de seguridad, de los cuales 15 fueron catalogados como críticos.

La información, dada a conocer por el medio digital CR Hoy, señala que las deficiencias detectadas comprometían directamente la operatividad de los sistemas de protección contra incendios y, de acuerdo con estándares internacionales, requerían corrección inmediata para mantener la autorización de funcionamiento.

Según el informe elaborado por los ingenieros Rolando Leiva y Catalina Aragón, la planta operaba con un sistema de supresión de incendios completamente deshabilitado y sin capacidad de respuesta. Durante la inspección se constató que el panel de control se encontraba desensamblado, lo que impedía su funcionamiento automático.

Los especialistas también identificaron problemas en la red de tuberías, daños en el motor de la bomba contra incendios, fugas en el sistema de escape y fallas que provocaban inundaciones en la casa de máquinas cuando el sistema era activado.

No realizaban pruebas obligatorias

Entre los hallazgos más relevantes, Bomberos determinó que la empresa aparentemente no realizaba las pruebas semanales mínimas exigidas por la normativa internacional. Durante las inspecciones, el motor de la bomba mostró signos de recalentamiento apenas diez minutos después de entrar en operación, cuando los ensayos reglamentarios deben extenderse por al menos treinta minutos.

Asimismo, las pruebas realizadas revelaron un desempeño deficiente del sistema de bombeo, monitores de agua con cobertura insuficiente para las áreas de almacenamiento y trasiego de gas licuado de petróleo (GLP), así como dispositivos de accionamiento remoto que no funcionaron ni durante la emergencia ni en las pruebas posteriores.

El informe también señala que el sistema de alarma y detección de incendios presentaba múltiples fallas y que los extintores disponibles no cumplían con la capacidad mínima requerida para una instalación de este tipo.

Error humano habría originado la emergencia

Un segundo informe técnico elaborado por la Unidad de Ingeniería de Bomberos concluyó que la emergencia tuvo un origen accidental.

La investigación determinó que un conductor movió un camión cisterna mientras permanecía conectado al sistema de llenado, provocando el desprendimiento de una tubería y una fuga masiva de GLP.

Sin embargo, los expertos sostienen que la situación se agravó debido a una cadena de fallas operativas y de seguridad que impidieron controlar oportunamente la liberación de gas.

Entre los hallazgos más delicados figura que una válvula automática del camión cisterna había sido inutilizada deliberadamente mediante un alambre para mantenerla abierta durante las operaciones.

Investigación continúa sin responsables identificados

La Fiscalía mantiene abierta una investigación por la posible comisión del delito de desastre culposo. Aunque el caso se encuentra bajo análisis desde marzo, las autoridades aún no han individualizado a las personas responsables de las deficiencias de seguridad ni a quienes tuvieron participación directa en los hechos que derivaron en la explosión.

El jefe de Ingeniería de Bomberos, Allen Moya, confirmó que el informe también fue remitido al Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), al Ministerio de Salud y a la Municipalidad de Santa Ana, instituciones que intervienen en los procesos de permisos y fiscalización.

Vecinos mantienen preocupación

La situación ha reavivado las preocupaciones de residentes de Pozos, quienes desde años atrás cuestionaban la operación de la planta debido a su cercanía con zonas residenciales y líneas de alta tensión.

Paralelamente, continúa un proceso judicial que analiza la legalidad de los permisos otorgados a la empresa y que, según información divulgada por CR Hoy, no llegará a juicio sino hasta abril de 2027.

Mientras tanto, el MINAE mantiene suspendidas las operaciones de la planta original donde ocurrió la explosión, aunque autorizó temporalmente a la empresa a operar desde otras instalaciones ubicadas en Lindora con el nombre de NanoGas.

Las investigaciones penales, administrativas y judiciales continúan en desarrollo, mientras las autoridades buscan determinar eventuales responsabilidades por uno de los incidentes industriales más graves registrados en el cantón de Santa Ana en los últimos años.

Comunicado oficial de Blue Flame

Esta mañana, después que salieran publicadas a una serie de notas relacionadas a la empresa Blue Flame en CR Hoy, esta realiza un comunicado oficial en las redes sociales donde menciona que ellos esperan que esta situación que ha ocurrido se vean en los estratos judiciales como corresponde.