Las empresas ya no podrán contactar a familiares, amigos, vecinos o compañeros de trabajo de una persona para realizar gestiones de cobro de una deuda sin su autorización, según una nueva directriz emitida por la Agencia de Protección de Datos de los Habitantes (Prodhab).
La medida busca reforzar la protección de los datos personales y poner fin a una práctica que durante años ha generado múltiples denuncias por afectar a personas que no mantienen ninguna relación con la obligación económica.
De acuerdo con la Prodhab, desde el año 2021 se han resuelto al menos 77 casos relacionados con comunicaciones de cobro dirigidas a terceros ajenos a la deuda.
La nueva normativa establece que las entidades únicamente podrán solicitar y utilizar los datos personales del titular del crédito. En caso de requerir información de terceras personas, deberán contar previamente con su consentimiento informado.
Asimismo, la directriz restringe el uso de datos de contacto laborales para efectuar gestiones de cobro, salvo que exista una orden judicial firme que lo autorice.
Otro de los cambios obliga a que toda comunicación de cobro identifique de manera clara al responsable de la base de datos utilizada y garantice mecanismos efectivos para que las personas puedan ejercer sus derechos en materia de protección de datos personales.
La Prodhab indicó que cualquier persona que considere que sus datos fueron utilizados de forma indebida podrá presentar una denuncia ante la institución. Además, la entidad tendrá la facultad de iniciar investigaciones de oficio cuando existan indicios de incumplimiento y, en casos de reincidencia, abrir procedimientos sancionatorios contra las empresas responsables.
La directriz entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el diario oficial La Gaceta, marcando un cambio importante en las prácticas de cobro y fortaleciendo la protección de la privacidad de los ciudadanos.




















































