El nuevo sistema de marchamo digital que comenzará a implementarse en noviembre utilizará tecnología de identificación por radiofrecuencia (RFID), un mecanismo que permitirá a las autoridades verificar la información básica de los vehículos de forma inalámbrica y en cuestión de segundos.
Cada vehículo contará con una etiqueta electrónica que almacena datos como el número de placa, la marca y el color del automóvil. Estos datos podrán ser leídos por dispositivos especializados de la Policía de Tránsito mediante ondas de radio, sin necesidad de contacto físico con el vehículo.
La tecnología RFID ya se utiliza en diferentes aplicaciones alrededor del mundo, como sistemas de inventario, bibliotecas y dispositivos de cobro electrónico de peajes. En el caso del marchamo digital, busca modernizar el control vehicular, reducir costos logísticos y simplificar el proceso de renovación del derecho de circulación.
No tendrá GPS
Uno de los aspectos que más dudas ha generado entre la población es la privacidad. El Instituto Nacional de Seguros (INS) aclaró que la etiqueta no incorpora GPS ni permite rastrear en tiempo real la ubicación de los vehículos. Su funcionamiento depende de que un lector autorizado se encuentre cerca para obtener la información almacenada en el dispositivo.
No obstante, especialistas señalan que, si en un futuro se instalan lectores en distintos puntos de las carreteras, sería técnicamente posible registrar el paso de un vehículo por determinados sitios. Sin embargo, enfatizan que ello dependería del uso que las autoridades hagan del sistema y de la regulación sobre el manejo de los datos.
Limitaciones y seguridad
Entre las limitaciones del sistema figura que la lectura de la etiqueta se realiza a una distancia aproximada de seis metros y funciona adecuadamente cuando el vehículo circula a velocidades inferiores a los 110 o 120 kilómetros por hora. Además, las condiciones climáticas podrían afectar la vida útil del dispositivo, aunque el INS estima que las etiquetas tendrán una duración cercana a los diez años.
Los expertos también recomiendan reforzar la seguridad de la base de datos donde se almacenará la información y garantizar que la transmisión entre los lectores y el sistema central esté debidamente protegida para minimizar riesgos de acceso no autorizado.
El cobro del marchamo correspondiente al 2027 iniciará el próximo 2 de noviembre, fecha en la que arrancará oficialmente la implementación del nuevo sistema digital en el país.




















































