La caída de un árbol en el Parque de Santa Ana esta tarde encendió las alertas sobre el estado de algunos árboles ubicados a un costado de este espacio público. El incidente ocurrió esta tarde, según las autoridades municipales, no dejó personas heridas debido a que, al momento del suceso, no había niños ni usuarios en el área afectada.
El alcalde calificó lo sucedido como una “bendición” al señalar que el árbol cayó sobre la cancha del parque y no sobre personas que frecuentemente utilizan el lugar.
“Gracias a Dios que no estamos pasando una tragedia. El árbol cayó en la cancha y no habían niños jugando en ese momento”, expresó el jerarca municipal.
Tras el incidente, Juan José Vargas anunció la decisión de remover cuatro árboles ubicados en las inmediaciones del parque, argumentando que la prioridad debe ser la seguridad de los visitantes. Según indicó, durante años se han realizado podas y labores de mantenimiento, pero considera necesario tomar medidas definitivas para evitar riesgos futuros.

Por su parte, el ingeniero forestal municipal explicó que los árboles cumplen ciclos de vida y que, aunque externamente pueden aparentar buen estado, internamente pueden presentar deterioro estructural en sus bases y raíces.
El especialista indicó que la renovación del arbolado permitiría reducir riesgos y mejorar el manejo de la vegetación, priorizando la seguridad de quienes visitan el parque.
La Municipalidad informó que los árboles removidos serán sustituidos por nuevos ejemplares. El alcalde hizo un llamado a la comprensión de grupos ambientalistas y vecinos, insistiendo en que la protección de la vida humana debe prevalecer ante cualquier riesgo potencial derivado del estado de los árboles.





















































