La prolongada intervención en Calle El Quebrador, en el distrito Uruca, volvió a ser tema de discusión durante la sesión del Concejo Municipal de este martes, luego de que la síndica propietaria Eileen Castro Cordero manifestara su preocupación por el estado de la vía y el creciente malestar de los vecinos.

La representante distrital señaló que los trabajos se han extendido durante varios meses sin que exista una solución definitiva, afectando diariamente a conductores, peatones y residentes de la zona.

“Ya es mucho tiempo que está en mal estado. Los huecos son horribles, cuando llueve se hacen pozos y es insoportable pasar por ahí”, expresó Castro durante su intervención ante el Concejo Municipal.

Según indicó la síndica, las constantes llamadas y consultas de los vecinos reflejan el cansancio de una comunidad que no comprende por qué una obra de aproximadamente 200 metros de longitud continúa inconclusa después de tanto tiempo.

La situación ha generado cuestionamientos sobre una eventual falta de fiscalización municipal, así como posibles problemas de coordinación entre la empresa contratista y el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), factores que habrían incidido en los retrasos.

Alcaldía reconoce quejas y revisa contratación

Ante la consulta de la síndica, el alcalde de Santa Ana, Juan José Vargas Fallas, reconoció que la administración ha recibido numerosas quejas relacionadas con Calle El Quebrador y confirmó que se están realizando gestiones para determinar las causas del atraso.

“Efectivamente hemos recibido muchas quejas de Calle El Quebrador. Hemos insistido con el Departamento de Inversiones y Obras y hemos pedido a Proveeduría que nos indique cómo fue esa contratación y qué es lo que está pasando”, afirmó el jerarca.

Vargas destacó además la importancia de que los síndicos lleven las inquietudes de sus comunidades al Concejo, independientemente de que pertenezcan al mismo partido político de la administración municipal.

Problemas con infraestructura de AyA

De acuerdo con la información brindada por el alcalde, uno de los principales obstáculos ha sido un inconveniente relacionado con el sistema de acueducto, específicamente con una pieza que únicamente podía ser suministrada por el AyA.

“Hay problemas con el acueducto por una pieza que se requería. Después hubo proveedores que la presentaron, pero no servía. Ha sido algo tremendo”, explicó Vargas.

El alcalde agregó que la Municipalidad ha mantenido conversaciones con la empresa encargada de la obra y con el Departamento Legal para revisar los mecanismos de contratación administrativa.

Sin sanciones para contratistas

Uno de los aspectos que más preocupa a la administración municipal es la aparente ausencia de penalidades para empresas que incumplen plazos o mantienen proyectos paralizados.

“Nos hemos dado cuenta de que no hay penalidades ni amonestaciones a las empresas y eso no puede seguir así”, señaló Vargas.

Las declaraciones abren el debate sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y supervisión de las obras públicas municipales, especialmente cuando los atrasos terminan impactando directamente la calidad de vida de los vecinos.

Mientras tanto, los habitantes de La Uruca continúan esperando una solución definitiva para una intervención que, pese a tratarse de un tramo relativamente corto, se ha convertido en una de las principales fuentes de molestia y preocupación para la comunidad.

«Los vecinos están cansados de esperar. Lo que debía ser una mejora vial se ha transformado en un problema diario que pone a prueba la paciencia de quienes transitan por Calle El Quebrador todos los días.»