Mientras cientos de familias en distritos como Pozos, Piedades, Salitral y otros sectores del cantón enfrentan cortes programados o interrupciones inesperadas en el suministro de agua potable, una pregunta se repite cada vez con más frecuencia entre los vecinos: ¿cómo es posible que falte agua en una de las zonas del país rodeada de nacientes y afluentes provenientes de los Cerros de Escazú?
La inquietud cobra fuerza especialmente durante la época seca y ante los constantes reportes de desabastecimiento que afectan a comunidades enteras. Para muchos ciudadanos resulta difícil comprender cómo un país reconocido internacionalmente por su riqueza hídrica enfrenta problemas recurrentes para abastecer a la población.
Sin embargo, especialistas y datos oficiales coinciden en que el problema no radica necesariamente en la ausencia del recurso, sino en las dificultades para captarlo, almacenarlo y distribuirlo eficientemente.
Una zona rica en agua
La Zona Protectora de los Cerros de Escazú alberga numerosas nacientes, quebradas y áreas de recarga acuífera que abastecen a distintos cantones del Valle Central. Desde estas montañas nacen afluentes que históricamente han contribuido al suministro de agua para comunidades de Santa Ana, Escazú, Mora, Puriscal y otros sectores cercanos.
A simple vista, para quienes recorren estos parajes resulta evidente la presencia constante de agua en ríos, quebradas e incluso cataratas que descienden por las montañas durante gran parte del año.
No obstante, expertos señalan que disponer del agua en una cuenca no significa automáticamente que pueda llegar a los hogares. Para ello se requieren obras de captación, tanques de almacenamiento, plantas de tratamiento, estaciones de bombeo y redes de distribución capaces de atender la creciente demanda.
Crecimiento urbano pone presión al sistema
Durante las últimas dos décadas, Santa Ana se ha convertido en uno de los cantones con mayor desarrollo inmobiliario del país.
La construcción de condominios, torres residenciales, centros corporativos y proyectos comerciales ha incrementado significativamente el consumo de agua potable. Sin embargo, diversos sectores cuestionan si la infraestructura hídrica ha crecido al mismo ritmo que el desarrollo urbano.

Vecinos consultados por Santa Ana Actual consideran que los problemas de abastecimiento son cada vez más frecuentes, especialmente en sectores altos o alejados de los principales sistemas de distribución como por ejemplo comunidades como el Triunfo y Bellavista en Piedades, Matinilla y Pabellón en Salitral y el sector de Barrio España en el distrito Uruca.
El agua que se pierde antes de llegar a los hogares
Otro de los factores señalados por organismos reguladores es el elevado porcentaje de agua que se pierde en las redes de distribución.
Datos públicos han revelado que una parte importante del agua producida por el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) no llega a ser facturada debido a fugas, tuberías deterioradas, conexiones ilegales o deficiencias en los sistemas de medición.

Esta situación obliga a extraer mayores volúmenes de agua de las fuentes disponibles para compensar las pérdidas del sistema.
Inversiones y cuestionamientos
El AyA ha anunciado en los últimos años millonarios planes de inversión para fortalecer la infraestructura hídrica nacional. No obstante, comunidades afectadas por los cortes continúan cuestionando si las obras se están ejecutando con la rapidez necesaria para atender la demanda actual y futura.
Las recientes interrupciones del servicio en Santa Ana y Escazú también han puesto en evidencia la vulnerabilidad de algunos sistemas de distribución, donde una avería en infraestructura clave puede dejar sin agua a miles de personas durante varias horas o incluso días.
Un debate que sigue abierto
La situación plantea interrogantes que merecen una mayor discusión pública: ¿cuánta agua producen actualmente las fuentes que abastecen Santa Ana?, ¿qué porcentaje se pierde en el sistema?, ¿existe suficiente infraestructura para atender el crecimiento del cantón?, ¿qué inversiones específicas se han realizado en los últimos años y cuáles están pendientes?

Mientras estas preguntas continúan sin respuestas claras para muchos vecinos, las afectaciones por cortes de agua siguen generando preocupación en un cantón donde, paradójicamente, las montañas cercanas continúan alimentando quebradas y nacientes que recuerdan la abundancia del recurso hídrico en la región.
Para numerosos habitantes de Santa Ana, el desafío ya no parece ser encontrar agua, sino garantizar que la infraestructura necesaria permita llevarla de forma eficiente y constante hasta cada hogar.


















































