El anuncio del Banco Nacional sobre el cobro de una comisión mensual a las cuentas con saldos inferiores a ₡25.000 ha generado molestia y preocupación entre clientes de la entidad financiera estatal, quienes consideran que la medida representa una carga adicional en medio del creciente descontento por los problemas de estafas bancarias que afectan al sistema financiero nacional.
La disposición comenzará a aplicarse a partir de este viernes 1.º de mayo de 2026 y establece un cobro mensual de ₡5.000 —o $10 en cuentas en dólares— para aquellas cuentas que no mantengan el saldo mínimo requerido.
Según informó el banco, la medida no aplicará para cuentas salario, cuentas de pensionados, productos juveniles, cuentas con ahorros programados activos y algunas cuentas asociadas al pago de créditos vigentes.
No obstante, en redes sociales y espacios de opinión digital, numerosos usuarios han expresado su inconformidad, señalando que las entidades bancarias estatales deberían enfocarse primero en reforzar la seguridad de sus plataformas y en mejorar la atención a víctimas de fraudes electrónicos, antes de imponer nuevos cobros a los clientes.
En los últimos años, tanto el Banco Nacional de Costa Rica como el Banco de Costa Rica han enfrentado cuestionamientos públicos por casos de estafas bancarias, suplantación de identidad y fraudes electrónicos reportados por usuarios mediante llamadas falsas, enlaces maliciosos y robo de credenciales bancarias.
El Banco Nacional ha sido particularmente señalado por usuarios y consumidores debido al volumen de denuncias relacionadas con estafas electrónicas y supuestas vulnerabilidades en procesos de seguridad digital, situación que ha provocado críticas constantes hacia la entidad y solicitudes de mayor protección para los clientes.
Algunos usuarios consideran contradictorio que, mientras persisten reclamos por pérdidas económicas derivadas de fraudes, ahora se implementen penalizaciones económicas para quienes mantienen bajos montos en sus cuentas.
“Ahora resulta que además de preocuparnos por las estafas, también debemos pagar por no tener suficiente dinero en la cuenta”, comentó un usuario en redes sociales tras conocerse la medida.
Especialistas financieros señalan que este tipo de políticas buscan incentivar la permanencia de fondos y reducir costos operativos de cuentas inactivas o de bajo movimiento. Sin embargo, advierten que el impacto podría recaer principalmente sobre personas de ingresos limitados, trabajadores independientes y pequeños ahorrantes.



















































