El problema de inundaciones en Calle El Tajo en Lindora distrito de Pozos, volvió a la mesa del Concejo Municipal durante la sesión de este martes, donde se evidenció la preocupación de los vecinos ante los retrasos en las obras prometidas desde octubre de 2025.

La presidenta del Concejo Municipal, Wendy Mora, expuso que, pese a que la municipalidad instaló una tubería de carácter temporal para mitigar la situación, esta no cuenta con la capacidad necesaria, quedando pendiente su reemplazo definitivo.

Según detalló, durante meses los vecinos han recibido distintas justificaciones por parte de la administración sobre el atraso en el inicio de los trabajos, entre ellas problemas con especificaciones de la tubería, devoluciones al proveedor, falta de maquinaria y retrasos de la empresa constructora.

Mora también cuestionó la falta de comunicación hacia la comunidad, señalando que los vecinos no han sido informados sobre avances clave, como la existencia de estudios técnicos ni la inclusión del proyecto dentro de un presupuesto extraordinario.

En ese presupuesto se contempla la compra de una servidumbre para el desfogue de aguas, con una inversión aproximada de 145 millones de colones, monto que incluiría las obras necesarias para atender la problemática.

Ante este panorama, la presidenta solicitó al alcalde que interceda para que, una vez aprobado el presupuesto en la Comisión de Hacienda y Presupuesto, se priorice la adquisición del terreno y la ejecución del proyecto.

Por su parte, el alcalde, Juan José Vargas, reconoció la complejidad del caso y aseguró que la administración es consciente de la situación que enfrentan los vecinos.

El jerarca explicó que, aunque existe voluntad de ejecutar las obras, el proceso se ha visto afectado por requisitos de contratación pública y la necesidad de justificar técnicamente cada intervención. Además, indicó que la solución inicial con tuberías fue una medida temporal ante la emergencia.

Vargas detalló que uno de los principales obstáculos ha sido la intervención en el sector conocido como el Tajo Fecosa, donde las condiciones legales, técnicas y de seguridad han complicado los trabajos. Incluso, mencionó dificultades en la comunicación con los propietarios del terreno y cambios en las condiciones del proyecto que obligaron a replantear la solución.

Como alternativa, la municipalidad optó por impulsar la compra o expropiación de una servidumbre para canalizar adecuadamente las aguas, proceso que actualmente se encuentra en marcha e incluido en la modificación presupuestaria.

El alcalde también enfatizó que este tipo de problemas no son recientes, sino que se arrastran desde administraciones anteriores, y aseguró que se están tomando acciones para darles una solución definitiva.

Mientras tanto, los residentes de Calle El Tajo continúan a la espera de que las gestiones municipales se traduzcan en soluciones concretas, meses atrás vecinos de esa localidad habían interpuesto un recurso de amparo, el cual la Sala IV les dió las razón a los vecinos para que la Municipalidad buscara una solución permanente a esta problemática que aqueja a los vecinos de esa localidad.