En medio de una jornada cargada de fútbol y convivencia comunitaria, la cancha de Barrio España fue escenario este sábado de una jornada más en la vida de Carlos Cubillos Rojas, conocido popularmente como “Cala”, por su extensa trayectoria y aporte al desarrollo deportivo local.

Hace pocos días, este reconocido entrenador del cantón tuvo un reconocimiento organizado por el Comité de Deportes con el respaldo de vecinos y miembros de la Asociación de Desarrollo, reunió a decenas de personas que, además de disfrutar de los partidos programados, se acercaron para agradecer el trabajo de quien ha dedicado más de cinco décadas a formar generaciones de niños y jóvenes.

“Me sentí muy feliz, porque hubo mucho apoyo de la comunidad y bastante público viendo los partidos”, expresó Cubillos, visiblemente emocionado tras la dedicatoria.

Más allá de los logros deportivos, “Cala” destacó que su principal motivación ha sido alejar a la niñez y juventud de problemáticas sociales como las drogas. “Esto no es para sacar otro gran futbolista, sino para que los chicos salgan adelante y se alejen de los problemas que enfrenta hoy la comunidad”, afirmó.

Su vínculo con el fútbol comenzó en 1971, durante un torneo en Piedades, donde una lesión como portero marcó un punto de inflexión en su vida. Desde entonces, decidió enfocar sus esfuerzos en la enseñanza y formación deportiva, una labor que, según indicó, suma ya 55 años de trayectoria.

Uno de los símbolos de ese trabajo es el equipo “Montecarlo”, nombre que surgió de una combinación entre el entorno montañoso donde reside y su propio nombre. Esta agrupación, explicó, ha cosechado importantes triunfos a lo largo de los años y continúa activa en la promoción del deporte local.

Durante la entrevista, Carlos también hizo un llamado a las autoridades cantonales y municipales a proteger los espacios deportivos. Cuestionó la transformación de canchas en parques, al considerar que estas áreas representan “la mejor medicina: el deporte”.

“Aquí es donde la gente se reúne, donde los jóvenes se mantienen activos y alejados de situaciones negativas. Quitar estos espacios es un desacierto para el futuro de la comunidad”, advirtió.