Cada último domingo de abril se conmemora el Día Internacional del Perro de Búsqueda y Rescate, una fecha dedicada a reconocer la labor de estos canes que, junto a sus guías, arriesgan todo para salvar vidas en situaciones extremas.

Entrenados para actuar en desastres naturales, avalanchas o casos de personas extraviadas, estos perros destacan por su extraordinario sentido del olfato, hasta 10.000 veces más potente que el humano. Gracias a esta capacidad, pueden localizar víctimas en condiciones donde el acceso resulta difícil o imposible para los rescatistas.

Más allá de su destreza, su trabajo se basa en la estrecha relación que forman con sus guías, conformando binomios altamente coordinados que marcan la diferencia entre la vida y la muerte en momentos críticos.

La fecha invita a visibilizar su entrenamiento, disciplina y valentía, así como a valorar el compromiso de los equipos de rescate que integran, verdaderos héroes silenciosos en cada emergencia.