La Cruz Roja Costarricense presentó este martes el balance del operativo de Semana Santa, en el que reportó un aumento significativo en la demanda de emergencias, al tiempo que alertó sobre una delicada situación financiera que pone en riesgo la continuidad de sus servicios en el mediano plazo.

Durante la conferencia de prensa, la presidenta de la institución, Dayane Norénco González, informó que se atendieron más de 11.600 incidentes a nivel nacional, lo que elevó la frecuencia de respuesta a una emergencia cada 53 segundos, superando los registros del año anterior.

En total, se brindó atención a 1.075 personas en puestos instalados durante el operativo, mientras que 561 pacientes requirieron traslado a centros médicos, una disminución en comparación con 2025. Según la institución, esto evidencia una mayor capacidad resolutiva en sitio, lo que contribuyó a descongestionar los servicios de salud.

Uno de los datos más preocupantes fue el incremento en los accidentes de tránsito, con 451 casos reportados frente a 280 el año pasado. Asimismo, se registraron más incidentes en montaña y accidentes acuáticos, aunque los esfuerzos preventivos también aumentaron, alcanzando más de 12.000 intervenciones en playas.

En cuanto a víctimas mortales, se contabilizaron 52 fallecidos durante la Semana Santa 2026, una leve reducción respecto a los 55 del año anterior. No obstante, la mayoría de las muertes estuvieron relacionadas con accidentes de tránsito.

El director nacional de respuesta a emergencias, Wagner Leyva, destacó que el operativo contó con más de 500 cruzrojistas, 150 vehículos de emergencia y 100 puestos distribuidos en carreteras, playas, ríos y zonas montañosas. Además, subrayó el uso de tecnología como drones y sensores térmicos para mejorar los tiempos de respuesta, especialmente en rescates complejos.

Por su parte, el gerente general, Walter Fallas, advirtió que la institución enfrenta un problema estructural de financiamiento. Indicó que actualmente solo un 40% de los recursos proviene de fondos públicos, mientras que el restante 60% debe ser autogenerado.

Fallas señaló que, de no lograrse una solución sostenible, la Cruz Roja podría verse obligada a cerrar algunos comités auxiliares, lo que impactaría directamente la cobertura en comunidades. Además, mencionó que la institución requiere cerca de 30 mil millones de colones anuales para operar adecuadamente.

Las autoridades hicieron un llamado al Gobierno, sector privado y cooperación internacional para fortalecer el financiamiento de la entidad, enfatizando que su labor debe entenderse como una inversión en la salud pública y la atención de emergencias.

Finalmente, la Cruz Roja destacó el apoyo de voluntarios, municipalidades y empresas privadas durante el operativo, en el marco de su 141 aniversario, reiterando su compromiso de seguir brindando servicio humanitario a la población costarricense.