Tribunal italiano reconoce vínculo entre vacuna de Pfizer y raro trastorno neurológico
El fallo sienta un precedente legal sin precedentes en Italia, aunque expertos recalcan que los beneficios de las vacunas superan los riesgos.
Un tribunal del norte de Italia ha dictado una sentencia inédita al reconocer un vínculo causal entre la vacuna contra el Covid-19 de Pfizer (Comirnaty) y el desarrollo de mielitis transversa, una enfermedad neurológica poco frecuente que puede dejar secuelas permanentes.
La resolución, emitida por el Tribunal de Asti, en la región del Piamonte, beneficia a una mujer de 52 años que perdió la capacidad de caminar tras recibir dos dosis de la vacuna en 2021. El fallo ordena al Ministerio de Salud italiano otorgarle una pensión mensual de 3.000 euros, luego de que su solicitud de indemnización fuera rechazada en primera instancia.
Una enfermedad rara, pero con consecuencias graves
La mielitis transversa es una inflamación de la médula espinal que daña la capa de mielina que recubre las fibras nerviosas, provocando debilidad, dolor y pérdida de sensibilidad en las extremidades, así como alteraciones urinarias o intestinales.
El cuadro de la paciente comenzó meses después de la vacunación. En febrero de 2022, fue internada en el hospital de Orbassano, en Turín, donde los médicos señalaron que “no podía descartarse un rol desencadenante de la vacuna”. Ese informe médico fue clave para sustentar la demanda.
Los jueces se basaron en el análisis de dos peritos médicos independientes, quienes concluyeron que existía un vínculo “muy fuerte” entre la inoculación y el daño neurológico.
Un precedente legal sin antecedentes
El fallo, fechado el 26 de septiembre, marca la primera vez que un tribunal italiano reconoce formalmente una relación entre una vacuna contra el Covid-19 y un trastorno neurológico de este tipo. La sentencia cita datos de la Agencia Italiana del Fármaco (AIFA), que hasta 2022 había recibido 593 reportes de mielitis transversa posterior a la vacunación, 280 de ellos asociados a vacunas de ARN mensajero.
Los abogados de la mujer, Stefano Bertone y Chiara Ghibaudo, explicaron que el caso se sustentó en la proximidad temporal entre la vacunación y los primeros síntomas. “Los daños físicos son severos; la señora no puede caminar sola. Esta compensación, aunque insuficiente, reconoce el sufrimiento vivido”, indicó Ghibaudo.
Las agencias sanitarias mantienen la vigilancia
Pese al impacto mediático del fallo, los organismos de salud europeos insisten en que se trata de un caso excepcional. La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha reconocido la existencia de casos aislados de síndromes desmielinizantes tras la vacunación, aunque los considera “posibles pero extremadamente raros”.
Pfizer, por su parte, no ha emitido declaraciones sobre esta sentencia, aunque en el pasado reconoció efectos adversos poco frecuentes relacionados con la miocarditis, sin referencia a enfermedades neurológicas.
Entre el avance científico y las dudas públicas
Las vacunas de ARN mensajero de Pfizer y Moderna representaron un hito científico que permitió contener los efectos mortales de la pandemia, pero también generaron debates sobre la transparencia en torno a posibles efectos secundarios.
El caso italiano podría abrir la puerta a nuevas demandas, aunque los especialistas subrayan que no pone en duda la seguridad general de las vacunas, sino que constituye una excepción validada por circunstancias médicas específicas.
Mientras tanto, la mujer afectada continúa en rehabilitación. Antes de su enfermedad, administraba una pequeña tabaquería. Hoy, su abogado asegura que la pensión “no devuelve la salud, pero al menos reconoce el daño sufrido”.















































