Vientos extremos y frío inusual golpean el Valle Central por potente masa ártica
Nuestro país continúa bajo la influencia directa de un fuerte sistema de alta presión asociado a una masa de aire ártico, considerada entre las más intensas de los últimos 10 a 15 años, lo que mantiene condiciones ventosas y temperaturas más bajas de lo habitual en gran parte del país.
De acuerdo con los análisis meteorológicos y los mapas de presión atmosférica, un potente anticiclón de hasta 1030 milibares se posiciona sobre el Golfo de México, generando un marcado gradiente de presión que impulsa los tradicionales vientos alisios del norte con mayor fuerza hacia Centroamérica.
Este patrón ha provocado un descenso térmico notable, especialmente en el Valle Central, donde durante la media mañana de este lunes las temperaturas se mantuvieron por debajo de los 18°C, con mínimas entre 11°C y 12°C en varios sectores, valores poco frecuentes para esta época del año.
Además, las ráfagas intensas en zonas expuestas a los “nortes”, como el Valle Central, cordilleras y sectores de Guanacaste, han alcanzado niveles que no se registraban en décadas, generando sensación térmica aún más fría, levantamiento de polvo y posibles afectaciones en tendido eléctrico, caída de ramas y problemas para vehículos livianos.

Aunque la presión de 1030 mb no es récord histórico, especialistas señalan que la combinación de gradientes anómalos y nuevas condiciones atmosféricas está favoreciendo eventos más violentos, cortos y explosivos, liberando mayor energía en menos tiempo. Este comportamiento también se ha observado recientemente en lluvias y tormentas más intensas y concentradas.
Para este miércoles se espera una disminución gradual de la intensidad del viento conforme avance el día, aunque el ambiente fresco podría mantenerse durante las primeras horas.
Autoridades recomiendan precaución ante ráfagas fuertes, asegurar objetos livianos, extremar cuidados en carretera y abrigarse adecuadamente, especialmente en horas nocturnas y de madrugada.
El inusual episodio reafirma cómo los sistemas invernales del hemisferio norte pueden impactar con fuerza el clima costarricense, incluso a miles de kilómetros de distancia.

















































