El narco infiltrado en Santa Ana: ocho cabecillas operan en el cantón, afirma el alcalde
Santa Ana atraviesa una creciente preocupación por la infiltración del narcotráfico. Esta semana, agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) realizaron varios allanamientos en distintos puntos del país, uno de ellos en un condominio lujoso ubicado en el distrito de Pozos, en el marco de investigaciones por tráfico local e internacional de drogas.
Los operativos —que incluyeron detenciones, decomisos de evidencia y seguimiento de redes vinculadas al trasiego de cocaína y marihuana— ponen de manifiesto un fenómeno que ya había sido advertido por las autoridades locales.
Según fuentes del OIJ, Santa Ana se ha convertido en una zona estratégica por su ubicación, su creciente desarrollo inmobiliario y su cercanía con las principales rutas de conexión hacia la capital y la zona de occidente. Las estructuras criminales utilizan viviendas, bodegas o locales comerciales como puntos de almacenamiento, distribución o lavado de dinero.
Vecinos de sectores como Pozos, Piedades y Lindora han reportado un aumento en la presencia de vehículos sospechosos y movimientos nocturnos en residenciales. Algunos incluso aseguran que las disputas por territorio han generado un ambiente de tensión y desconfianza.
“Antes aquí era muy tranquilo. Ahora uno ve carros que entran y salen a altas horas de la noche, y gente que nadie conoce”, comentó una vecina de Pozos bajo condición de anonimato.
Fuentes judiciales indicaron que los casos bajo investigación se mantienen en reserva, pero confirmaron que las estructuras criminales detectadas en Santa Ana tendrían vínculos con redes más amplias que operan en el Gran Área Metropolitana y la zona del Caribe.
La comunidad espera ahora resultados concretos y mayor presencia policial, en medio de un panorama que, aunque silencioso, empieza a mostrar los efectos de la penetración del narcotráfico en uno de los cantones más prósperos del país.
Este martes en medio de una discusión sobre la reestructuración de la Policía Municipal en el Concejo Municipal, el alcalde manifesto de la existencia de al menos 8 capos del narco en el cantón.















































