Estudio identifica zonas críticas de calor por urbanismo en el cantón de Santa Ana
De acuerdo a un estudio realizado en el cantón de Santa Ana sobre el cumplimiento de Plan de Acción Climática Cantonal 2023–2027 se analizó el fenómeno de las islas de calor urbano (ICU), una condición que incrementa la temperatura en áreas urbanizadas frente a zonas rurales o con mayor cobertura vegetal. Los resultados confirman que este fenómeno representa un desafío directo para la calidad de vida, la salud pública y la sostenibilidad ambiental del cantón.

El análisis, basado en índices térmicos como el NDVI (Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada) y la Temperatura de la Superficie Terrestre (LST), permitió identificar áreas con mayor acumulación de calor durante la época seca 2023–2024. Los mapas de isotermas y las imágenes térmicas evidencian una clara relación entre alta densidad urbana, baja cobertura vegetal y temperaturas superficiales elevadas.
Pozos y Santa Ana, los más calientes; Salitral, efecto moderador
De acuerdo con los resultados, los distritos de Pozos y Santa Ana concentran las temperaturas promedio más altas, alcanzando valores cercanos a 39 °C y 38 °C, respectivamente, seguidos por Brasil (37 °C) y Uruca (35 °C). En contraste, Salitral, con mayor presencia de áreas verdes, registra temperaturas significativamente menores, alrededor de 28 °C, mostrando un efecto moderador asociado a la cobertura vegetal.



Las imágenes de isla de calor urbana revelan núcleos térmicos intensos en sectores altamente urbanizados, mientras que las zonas con vegetación continua y topografía favorable presentan gradientes térmicos más bajos. Este patrón refuerza la importancia de la infraestructura verde como herramienta de adaptación climática.
Factores que explican el fenómeno
El estudio retoma el enfoque de Rizwan et al. (2008), que clasifica los determinantes de la isla de calor en variables temporales (como velocidad del viento y nubosidad), constantes (zonas verdes, materiales de construcción, visibilidad del cielo) y cíclicas (radiación solar y fuentes de calor antropogénico). En Santa Ana, la radiación solar y el calor antropogénico —producido por vehículos, equipos de aire acondicionado y actividades urbanas— juegan un papel central.
Durante el día, superficies como fachadas, cubiertas y pavimentos absorben y almacenan energía; al caer la noche, ese calor se libera gradualmente, manteniendo temperaturas elevadas en el entorno urbano. Los procesos de conducción, convección y radiación explican este balance térmico que intensifica el calor nocturno y prolonga sus efectos.
Recomendaciones alineadas al Plan de Acción Climática
El informe subraya la urgencia de medidas de mitigación y adaptación coherentes con la planificación territorial sostenible del cantón. Entre las acciones prioritarias destacan:
- Reforestación urbana y ampliación de arbolado en calles y espacios públicos.
- Creación de corredores biológicos que conecten áreas verdes.
- Infraestructura verde, como techos y paredes verdes en edificaciones.
- Materiales permeables y de alta reflectancia para reducir la absorción de calor.
- Acceso equitativo a espacios verdes, garantizando beneficios climáticos para todas las comunidades.
Insumos clave para la toma de decisiones
Más allá del diagnóstico, el estudio aporta evidencia técnica para orientar políticas públicas y proyectos de inversión que reduzcan el impacto de las islas de calor, fortalezcan la resiliencia climática y aceleren el cumplimiento de los objetivos del Plan de Acción Climática Cantonal de Santa Ana.
Con estos hallazgos, Santa Ana reafirma su compromiso con un desarrollo urbano más verde, saludable y sostenible, donde la planificación climática se traduce en bienestar para la población y protección del entorno.





















































