Las cifras del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirman que el 2025 se perfila como uno de los años más violentos y mortales de la última década en Costa Rica, marcado por altos niveles de homicidios y un repunte significativo en otras muertes violentas como accidentes de tránsito, incendios y ahogamientos.

De acuerdo con datos recopilados a finales de diciembre, el país registra entre 850 y 900 homicidios, una cifra que, aunque podría quedar ligeramente por debajo del récord histórico de 2023, se mantiene entre las más altas jamás documentadas. Al 29 de diciembre, el OIJ contabilizaba 856 asesinatos, ubicando a 2025 como la tercera cifra más alta de los últimos años, detrás de 2023 (905) y 2024 (880).

Crimen organizado, el principal motor

Las provincias de San José, Limón y Puntarenas concentran la mayor cantidad de homicidios, con un patrón claro: la disputa entre bandas del crimen organizado por territorios para la venta de drogas continúa siendo el principal móvil de los asesinatos. En cerca del 79% de los casos se utilizaron armas de fuego.

El perfil de las víctimas también se repite. Más del 70% son hombres jóvenes entre los 18 y 39 años, reflejando el impacto directo de la violencia criminal sobre esta población. Además, durante el año se reportaron 74 víctimas colaterales, personas sin vínculo con las estructuras criminales, una cifra menor que la de 2024, pero que sigue siendo alarmante.

Más allá de los homicidios: un año especialmente mortal

Aunque los asesinatos acaparan la atención pública, 2025 podría cerrar como el año con más muertes violentas en los últimos cinco años, al sumar distintos tipos de fallecimientos atendidos por los cuerpos de emergencia. Cerca del 70% de estas muertes se concentran en cuatro causas principales: homicidios, accidentes de tránsito, accidentes acuáticos e incendios, rubros que explican el aumento sostenido de la mortalidad violenta en el país.

Muertes en carretera siguen en aumento

Los accidentes de tránsito vuelven a posicionarse como una de las principales causas de muerte. Hasta finales de diciembre, la Policía de Tránsito reporta 556 personas fallecidas en el sitio del accidente, superando las 517 registradas en 2023, el año más mortal hasta ahora en este ámbito.

Un estudio de la Universidad de Costa Rica, basado en datos del OIJ, advierte que la tasa promedio de mortalidad vial ronda las 18 muertes por cada 100.000 habitantes. El análisis también revela que viajar en motocicleta es hasta 15 veces más riesgoso que hacerlo en automóvil, considerando el indicador de kilómetro recorrido.

Incendios cerca de cifras históricas

En el caso de los incendios, 2025 podría convertirse en el segundo año más mortal desde 2018. Hasta el 27 de diciembre se contabilizan 27 fallecidos, solo por debajo del récord de 31 muertes registrado hace siete años.

El incendio más letal del año ocurrió el 2 de octubre en el Hotel Oriente, en San José, donde cinco adultos perdieron la vida. Durante todo el 2025, el Cuerpo de Bomberos atendió más de 990 incendios, y solo entre el 24 y 25 de diciembre respondió a un incendio estructural cada 3,5 horas, una frecuencia muy superior al promedio habitual.

Ahogamientos se mantienen en niveles elevados

Los accidentes acuáticos también mantienen cifras preocupantes. La Cruz Roja reporta 128 muertes por ahogamiento en 2025, una reducción frente a 2024 (143), pero aún por encima de los registros de años anteriores, lo que confirma una tendencia sostenida de riesgo en playas, ríos y piscinas.