La persona en el centro, y la seguridad, la educación y la salud como un compromiso nacional. Con esta convicción, como brújula y destino, el Partido Centro Democrático y Social (CDS) se presenta ante la ciudadanía con un programa de gobierno, como un pacto solemne para construir la Costa Rica que necesitamos. Lo que tienen ante ustedes es una hoja de ruta detallada, un manual de acción para devolver a Costa Rica la confianza, la paz y la prosperidad que constituyen nuestra herencia más valiosa, un legado forjado por generaciones que hoy nos corresponde honrar y volver a darle vida.
Este programa no es un compendio de promesas electorales, es un acuerdo con cada costarricense, un plan de trabajo serio y riguroso con una visión de futuro que significa fundar la esperanza con acciones concretas basadas en la capacidad técnica y gran compromiso social.
Costa Rica se encuentra en una encrucijada crítica. Más que un mero cambio de gobierno, lo que todos estamos experimentando es el cuestionamiento profundo del Estado. La respuesta no puede ser una defensa nostálgica de las instituciones de antaño; debe ser un proyecto audaz de fortalecimiento del Estado y sus aparatos para que cumpla con su mandato: servir a las personas, el ambiente, el país.
El discurso que se aprovecha de las disfunciones reales del aparato estatal para intentar justificar el debilitamiento de los controles democráticos exige una respuesta contundente y visionaria. Nuestra posición es clara, defendemos y sostenemos nuestra arquitectura democrática, la cual revitalizaremos para que responda con eficiencia, transparencia y equidad a las necesidades de la ciudadanía.
El Estado Social de Derecho en Costa Rica, consagrado en los artículos 50 y 74 de nuestra Constitución Política, ha sido el motor de un modelo de desarrollo único que supo combinar el crecimiento económico con justicia social. Su debilitamiento progresivo no es una simple crisis administrativa, es una amenaza existencial a nuestra cohesión como sociedad. La erosión de la calidad en los servicios públicos no es un daño colateral, es un ataque directo al corazón de nuestro contrato social.
Por ello, la activación de servicios públicos de calidad en salud, educación, seguridad, transporte y vivienda no es una opción entre muchas, es un imperativo moral, estratégico y existencial.
Por eso este programa se construye sobre tres pilares fundamentales:
- Seguridad humana integral, para devolver la paz a los hogares y comunidades.
- Salud digna y accesible, para garantizar la vida y el bienestar de todas las personas.
- Educación para la vida y la ciudadanía democrática, para construir un futuro con equidad y oportunidades.
Este programa se sustenta en estos tres pilares: seguridad humana integral, salud digna y educación democrática, con la persona en el centro y las tecnologías de información y comunicación como fuerza transversal para el bienestar.
Puede ver el plan de gobierno completo en el siguiente enlace:
https://www.tse.go.cr/2026/docus/planesgobierno/CDS.pdf

















































