Santa Ana, reconocido por su alto nivel económico, atractivas condiciones residenciales y presencia de viviendas exclusivas, se ha convertido en un punto estratégico para el asentamiento de cabecillas de organizaciones criminales, especialmente narcotraficantes, según confirmaron el alcalde Juan José Vargas y el jefe de la Policía Municipal, Luis Moncada, en entrevista con Diario Extra.

El alcalde Vargas dijo que este fenómeno no es reciente y que el cantón, por su perfil económico, facilita que estas personas pasen inadvertidas.

“Santa Ana es el ideal para que esa gente que tiene un poder adquisitivo muy grande se camufle muy bien aquí”, afirmó.

El caso más reciente citado es el de alias Shock, líder del que sería el primer cártel en Costa Rica, quien vivía en un condominio del cantón con vehículos y propiedades de lujo, hasta que el OIJ allanó su residencia.

Autoridades del OIJ explican que Santa Ana resulta atractivo para estos grupos por su desarrollo, seguridad y la posibilidad de habitar condominios o alquilar viviendas por largos periodos sin levantar sospechas, en lo que califican como una nueva modalidad criminal: no llegan a operar, sino a vivir y disfrutar de sus bienes.

Luis Moncada señaló que incluso extraditables han habitado en el cantón, alquilando casas “como si se tratara de un Airbnb por un año”, lo que dificulta su detección.

Finalmente, el alcalde mencionó que la capacidad de respuesta policial enfrenta limitaciones internas, señalando obstáculos como una “lucha interna” en la municipalidad y la negativa del Concejo Municipal de aprobar 13 plazas que fortalecerían la seguridad local.